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Mi Gran Sueño: SER MARATONIANO

Francis Campos - BMW Frankfurt Marathon 2013 3h9'27''

Francis Campos – BMW Frankfurt Marathon 2013 3h9’27” – Foto de Laura Hermosa

De pronto arranco a llorar. No puedo parar de emocionarme.

Llegué a Frankfurt casi sin darme cuenta. No encontré por el camino ni un atisbo de preocupación o nerviosismo. El momento final, el reto, la conclusión se acercaba por momentos. Y ahí estaba yo, después de cuatro meses, apresurándome a marcharme de la oficina para concentrar todos mis esfuerzos en un único momento: mi Primer Maratón.

Me apetecía permanecer pensativo, en silencio, y recorrer libre los senderos hasta la línea de salida. No sentía ningún tipo de presión. Sólo quería fluir, dejarme llevar. Supongo que no necesitaba reafirmarme ni distraerme con artificialidades, sino que prefería la sensación de meditación conmigo mismo. Repasar cada día de entrenamiento, recabar factores potenciadores y estímulos positivos que proyectar hacia el día de la prueba. Acababa de aterrizar en Frankfurt y ya me sentía capaz de traspasar el muro de los 42.195 metros y convertirme así en maratoniano.

De repente sentía la necesidad de correr, de exprimir mi cuerpo y llevarlo al límite. Quería tomar la salida y me sentía con ganas de dar lo mejor de mí. Sólo encarándolo de ese modo, conseguiría obtener el mejor de los resultados posibles, el verdadero, el real: la meta y la medalla de Finisher.

Pasó el sábado y ni nos enteramos. El día previo fue la jornada para tomar oxígeno y concentrarse en la idea de que llegaba el momento crucial de presentar mis credenciales para sortear la barrera que separaba la vida de los sueños. Ayudaría el haber sido escrupuloso en cada entrenamiento, pero también el descanso y los momentos previos a la prueba. Cuántas variables controlar, y cuan variable el ganar o perder el control sobre palancas tan importantes como la climatología, los pequeños percances en los avituallamientos y todos aquellos saboteadores que intentaban colarse en la fiesta sin ni tan siquiera llamar a la puerta.

Cuando me quise dar cuenta estaba en la línea de salida con un grande: David Aouita. Intentaríamos ir juntos, nos ayudaríamos a progresar y así nos sentiríamos respaldados en el comienzo. Quería creerme mi Reto, mi Objetivo, mi Sueño, y perseguirlo hasta el final. Y así fue como a partir del kilómetro 3, ya correteaba solo por las calles de Frankfurt en la franja de 4’15’’-4’20’’/km.

No es que volaran los kilómetros, sino que estaba preparado para atravesarlos uno a uno. No tuve prisa ni di ninguna opción al tambaleo. No arriesgaba más que lo necesario, y al mismo tiempo no me alejaba de mis propias expectativas. Creer en ti es la mejor manera de jugar bien tus cartas. Eso dentro y fuera del Running.

El paso por el km 10 me recordó que no estaba siendo Osado, pero sí Valiente y sólo suficientemente Atrevido. Cauto pero Guerrero y Persistente. Bebía en cada avituallamiento aunque no tuviera ganas, siguiendo los consejos de José Carlos Hernández, y si el cuerpo me pedía glucosa se la daba. ¿Quién era yo para no hacer todo lo que este me dictara?

Y después de 15 kilómetros corriendo, ya sabía que rondaba un minuto por encima de la excelencia. Para qué agobiarse si todo estaba yendo sobre ruedas y me sentía Grande, Audaz y Desafiante.

El paso por la media maratón me hizo creer (así lo pienso todavía) que estaba haciendo una carrera Espectacular. No debía correr más deprisa que 55 segundos sobre el Reto y ni siquiera pensaba que deslizarme por el suelo encharcado, completamente empapado y en contra del viento, fuera a suponer un inconveniente.  ¿Qué iba a decir yo después de haber volado en Lanzarote y haberme visto rodeado de la humedad de Barcelona y las olas de calor de Andalucía durante más de 1.500 kilómetros de entrenamiento. ¿Acaso iba a derrumbarme por culpa de un día lluvioso y de ventolera?

Llegó el kilómetro 30 y poco a poco, entre agua, geles y kilómetros recorridos, empecé a notar la sensación de tener que ordenar a los músculos qué debían hacer para continuar estando a la altura de las sensaciones primeras. Y fue a falta de diez kilómetros para el final cuando empecé a  soñar con mejorar los parciales.

Me sentía especialmente bien y aquello del muro ni siquiera se me pasaba por la cabeza. Pero quiso la mala fortuna que tuviera que sortear a un corredor que se paraba de golpe en un avituallamiento, y al hacerlo un abductor diera señales de fatiga. Sentí como un chasquido y una sensación de dolor agudo.

Obvié el percance y volví a lanzar un ataque para pelear las 3 horas, pero en el kilómetro 34 sentí el músculo avisando y amenazando con estallar. Ni caso, me repetía el corazón a la vez que la mente me pedía aflojar un poco el ritmo. En ese instante, lo importante e imprescindible comenzaba a ser llegar entero y con fuerza.

Y así pasaba el kilómetro 36 donde el Mister Castilla me cantaba que iba camino de las 3h2minutos. Sin embargo, en ese momento ya empezaba a comprender que me había hecho daño y que al ir descendiendo el ritmo, estaba dándole al cuerpo la oportunidad de tomar el control de la situación.

Descender la velocidad era como un peaje a pagar para llegar al final, y así lo asumí sin sentirme culpable. No podía hacer más y persistí hasta el final consciente de mis limitaciones y mis fortalezas. Por momentos, quería llegar a meta y sentirme invencible. Era la oportunidad de recordarme a mí mismo que la vida era el conjunto de días excelentes que comprendían el camino hacia la Victoria. Y yo estaba a punto de conseguir esa Victoria.

En el último kilómetro ya no sentí ningún dolor. Ya no apretaba los dientes y sabía que si mantenía el ritmo fácil no me rompería y podría llegar sin problemas. Faltaba un suspiro y allí estaban todos en la última recta, el BC Team aplaudiendo, y en mi mente todas aquellas personas que nos habían acompañado en los cuatro meses tan intensos de preparación: Los Misters José Castilla y Jesús García con sus consejos magistrales, nuestra Coach Teresa Morales, nuestra nutricionista Cecilia León, Sportwell con Xavi Linde a la cabeza, Sands Beach Resort con Juan Carlos Albuixech y su amor por el deporte, la literatura y las personas con grandes sueños; mis magníficos compañeros debutantes del Reto David Bautista, Irina Mas y Laura Rodríguez, compañeros de fatiga Joan Terán, David Aouita, Isaias Alonso, Carlos Lorenzo, Mon, Roger Compte, David Gauxachs y Carlos García; Jordi Terán siempre abrazando al Reto; patrocinadores Saucony (cómo volaban las Kinvara), Hoko y Flectomin, Carlos G.Mariscal y su especial visión deportiva y terapéutica, mis compañeros canarios Gonzalo Quintana y Pancho, el malagueño José Lobillo, mi gran amigo José Manuel González Gallego, siempre al otro lado de esta fuerza que me empuja a correr y a soñar. Y tras esos 195 metros y una cortina de viento, mis padres y mi abuela en mi mente, y mi hermano y mi gran musa, compañera y amor siempre presentes.

De pronto arranco a llorar. No puedo parar de emocionarme.

Grande el corazón que lágrimas caer de la emoción al cruzar la meta puño en alto, Victorioso, Satisfecho, Ganador y Solitario Soñador que nunca retrocede, que avanza y que antecede a los límites, que se sobrepone y rodea lo imposible. Visible al fin, puño alzado, el comienzo de una senda que ha tocado la ilusión que un día hace muchos años sentí en el alma estremecerse un instante que se ha de prolongar:

Soy maratoniano, y este es el prólogo de la bonita historia que ahora vengo a contaros…

28 de octubre de 2013 – Vuelo de Frankfurt a Barcelona

Francis Campos

BC TEAM - BMW FRANKFURT MARATHON 2013

BC TEAM – BMW FRANKFURT MARATHON 2013 – Foto de Jordi Terán

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El Maratoniano Viajero

“¿Quién sueña a quién? Yo sé que te sueño, pero no sé si estás soñándome.”

Jorge Luis Borges

Francis Campos - Salida Media Maratón Ruta Somontano (Barbastro)

Francis Campos – Salida Media Maratón Ruta Somontano (Barbastro)

5.30 de la mañana.

El AVE no espera, ni las reuniones, ni los mails que piden genialidades con deadlines imposibles. Esto forma parte de la vida de miles de runners que cada día compaginan trabajos estresantes con zancadas y sueños que se renuevan por momentos, que evolucionan y se transforman en metas cada vez más exigentes y más reales. Y el Reto Frankfurt no iba a ser diferente. Nosotros corremos, pero también curramos como campeones.

Elijo la ropa de entrenamiento y la pongo dentro de la maleta junto con las zapatillas y el reloj. Siempre que viajo preparo los bártulos de corredor popular que debo usar para evaporar toda la información numérica y comercial que pasa por mi cabeza a lo largo del día. Cada minuto que corro más pequeña se hace la oficina. Desaparecen los clientes y las key accounts, las altas rentabilidades y los cashes negativos. Sólo existo yo y mis verdaderas pretensiones: Escribir y completar mi primer maratón.

Ya falta menos de una semana para que el pistoletazo de salida ponga a prueba mi Gran Sueño en la ciudad de Frankfurt. Atrás quedan 4 meses de duros entrenamientos donde nada ha sido fácil en ningún momento. ¿Por qué un tipo como yo habría de bajar de 3 horas en maratón? Esta es la pregunta que he llevado conmigo en cada uno de los entrenamientos del calendario. Pero sobre todo, ¿Cómo podría saberlo si antes no lo intento? ¿Por qué rendirse antes de empezar? ¿Y por qué rendirse si al avanzar tampoco logramos dar la talla en momentos puntuales? Si estamos aquí, es para dar lo mejor de nosotros. Y hasta el día 27 de octubre a las 10 a.m. no podré escuchar las respuestas que mi cuerpo y mi mente tienen preparadas para todas estas preguntas. Ellos son los que decidirán. Y yo soy quien acataré, respetaré y si me dejan, llevaré la contraria si no estoy de acuerdo. ¿Por qué conformarse si es el alma quien está sobre todas las cosas?

Entre tanto, muchas han sido las ciudades que me han visto pasar corriendo en busca de mi ansiado objetivo: Barcelona, Lanzarote, Brenes, La Antilla, Zaragoza, Madrid, Barbastro,… cada una con sus hermosos lugares para correr. No podía detenerme. Tenía que correr y correr hasta el final, y siempre a pesar de las dificultades. Si el entreno no cabía en las horas del día, igualmente se hacía. Esas son las cosas que nos han hecho Invencibles. Pase lo que pase siempre salimos a correr. Y por eso, antes o después llegaremos a la meta.

La idea fue Soñar desde el primer día. Ser escrupuloso con cada entreno, tanto en distancia como en tiempos. No conformarse jamás con bajar el listón, e intentar controlar cada variable para pelear el Reto, para perseguirle insistentemente. Hubiera sido demasiado fácil poner una meta menos exigente. Pero entonces el Reto Frankfurt no hubiera sido lo que ha sido en todos estos meses: el lugar más maravilloso en el que jamás haya estado.

En la dificultad y en su persecución estriba el valor de las personas. Yo mismo he tirado muchas veces la toalla. Pero la vida te da segundas oportunidades, y aprovecharlas debe ser la decisión a tener en cuenta en todo momento. Por qué renunciar a algo con lo que te levantas cada mañana y que te llevas a dormir cada noche. No sería un Reto, ni siquiera un objetivo. Si es fácil, no puede haber diferencia entre estado actual y estado futuro. Y si eso no sucede, no puede denominarse Sueño.

Frankfurt es sólo la guinda del pastel que ya nos hemos comido en estos cuatro meses. El tiempo que aparezca en el marcador de la meta importa sólo relativamente, porque el resultado último será el mejor de los posibles. Nuestro paso por la vida no se compone de momentos puntuales, sino de la evolución y concatenación de los mismos. Lo increíble fue el camino de preparar mi primera Maratón. Y eso es lo que siempre recordaré.

En cada kilómetro tendré en mi corazón a todas aquellas personas que me habéis acompañado en todo momento. Ha sido un placer encontrar un Grupo tan Increíble como La Bolsa del Corredor. Sin vosotros, nada de esto que está sucediendo sería posible. Os debo la energía de cada una de mis zancadas, la fuerza con que atravieso cada obstáculo y la garra con que me encamino hacia mi Victoria Personal. Gracias, Mil Gracias por Todo y por Tanto.

Francis Campos

Barcelona, 20 de octubre de 2013

Tirada larga Barcelona-Masnou (Grupo de Maratón BC TEAM)

Tirada larga Barcelona-Masnou (Grupo de Maratón BC TEAM)

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La vida comienza por un Sueño que te estremece en la mañana

“El sueño que cambia, que se sueña y que se sorprende de soñar se llama filosofía, metafísica, poesía. Sólo creo en eso.”

Jorge Luis Borges

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La vida comienza por un sueño que te estremece en la mañana…

Francis Campos, Cartas Marineras, 2009

Estiramientos antes del debut en Media Maratón. Huesca 2011.

  Estiramientos antes del debut en Media Maratón. Huesca 2011.

Me ato las zapatillas sin sentir ningún tipo de presión. Hoy es un día importante porque corro la carrera más larga de todas las que he hecho hasta el momento: 30 kilómetros contra mí mismo. El motivo no es sólo completar el entreno de 135 minutos que tengo ante mí, sino demostrarme que mantengo la misma fe que el primer día en que comencé a preparar el Maratón de Frankfurt.

Dicen que para que un objetivo sea un objetivo ha de ser, entre otras cosas, alcanzable. Cuando me preguntan si mi objetivo lo es, no sé qué responder, pero tampoco me importa. No me gusta tratar el deporte como un juego de matemáticas donde uno está o no está preparado para hacer cierta marca. Evidentemente la cosa va de números, pero son tantos los factores que influyen en el rendimiento de un maratoniano, que el “estar o no estar” es la excusa perfecta para fallar el día de la competición, y la causa fundamental de que eso mismo suceda el día de la prueba. Quien desvele esta incógnita es un auténtico genio, y al igual que yo, nunca ha corrido un maratón.

Mi sueño es la tirada larga. Una tirada de 42.195 metros. Sólo me sale pensar que cada vez que salgo a correr mi objetivo está más cerca. No sé por qué tengo la sensación de que mi rendimiento y mis propias circunstancias dependen sólo de mi mente y de mi cuerpo. Cada paso que doy pienso en el maratón. Cuando vuelcas todas tus fuerzas en un punto del infinito, las posibilidades de acercarte a ese punto son las máximas posibles. Nunca llegará el momento en que pienses que podría haber sido mejor. Es uno de los principios que aplico a cada cosa que hago. Nunca dejes de perseguir con insistencia lo que has soñado.

Arrancamos un día más desde el Río Besós. La tropa soñadora se encamina hacia El Masnou. Lo más profesional de nosotros es la devoción con la que damos cada zancada, que no es poco. Es admirable ver cómo sufrimiento deviene en emoción y alegría. Todos preparamos un maratón compaginando entrenamientos con excesivas horas de trabajo. Nos une el amor por los kilómetros, y sobre todo la prisa por apagar el ordenador, cerrar la persiana del curro y disfrazarnos de los auténticos campeones que hacen cada día lo que más les gusta: correr.

Hay una persona de la que estoy aprendiendo algo muy importante en el maratón: cómo mantener la serenidad. No hay nada mejor que tener un grupo de entrenamiento para hacer tiradas largas. Creo que ayuda mucho el hecho de tres corredores avancemos inexorablemente hacia la meta de nuestras pretensiones. Jesús Chinchilla mantiene siempre la calma y controla cada paso que damos. Muy gustosamente correría junto a él un nuevo maratón. Lo dejo ahí…

Esta semana también trabajamos de nuevo la parte mental del maratón en una sesión de coaching. Hay creencias dentro de nosotros que nos frenan a conseguir lo que queremos. Nuestra mente pone frenos a nuestro avance y hemos de concentrarnos exclusivamente en nuestras creencias potenciadoras: “Yo soy bueno, y además, con voluntad y esfuerzo puedo ser mejor”. Hoy me lo repetí una y otra vez durante el trayecto, sobre todo a la vuelta cuando las fuerzas estaban más mermadas. Después de todo, y salvando alguna sobrecarga, llegué muy entero y con ganas de más.

Hemos de pensar que todo suma. Los kilómetros y las horas de entreno, la dieta y los kilos de menos, los avituallamientos y la correcta alimentación los días previos a la prueba, las ganas y la ilusión, la compañía, la gente positiva que aplaude tu insistencia, las horas de sueño, las sonrisas, la autoconfianza, las palabras sabias que expresan emociones, los consejos de quienes alguna vez erraron y otras tuvieron éxito. Esta es mi realidad a 3 semanas de la BMW Frankfurt Marathon. Nada más lejos de los sueños. Pase lo que pase, la experiencia habrá merecido la pena, y cada zancada habrá servido para alimentar un sueño que nunca se acaba…

Tic, tac, tic, tac. Avanzar y avanzar, sin volver la vista atrás. Ser positivo significa mantenerse ante la adversidad. No importan los tambaleos. Si no te rindes, el hábito de ser persistente es el viento frecuente que nos empuja a conseguir aquello que anhelamos. Yo lo he visto y sé que existe. No importa lo que suceda o refleje el tiempo al pasar. Yo tenía un sueño. Y lo sigo teniendo…

Francis Campos

Barcelona, 6 de octubre de 2013

F.Campos - Entreno con Ángel Mullera - Bc Team

F.Campos – Entreno con Ángel Mullera – Bc Team

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CRÓNICA DE LA MEDIA MARATÓN RUTA DEL VINO SOMONTANO – BARBASTRO 2013

Cuantos más miedos afrontemos, más poder recuperaremos. De esta forma, nos volvemos no solo valientes, sino poderosos, y logramos vivir la vida de nuestros sueños.

El Monje que vendió su Ferrari (ROBIN S. SHARMA)

Ganadores del Reto Frankfurt con Fermín Cacho - Cena Homenaje Barbastro

Ganadores del Reto Frankfurt con Fermín Cacho – Cena Homenaje Barbastro

La línea de salida es el inicio de una batalla más. Es la oportunidad de lanzarse hacia el infinito, desbocado, desafiante, y ante todo solitario y distante de cualquier pensamiento que se salga del guion de la fe y la ilusión.

Por un momento estoy tan tranquilo que no sé si pienso más en la meta que tengo ante mí o en la cena con Fermín Cacho y la compañía de todos los compañeros de La Bolsa del Corredor. Pase lo que pasé, habrá buen vino, risas, momentos de amistad únicos y un fin de semana inolvidable.

Doy pequeños saltos antes  de que se produzca el disparo que da inicio a la prueba. Aunque tengo más de 100 metros de bajada, ya nos han avisado una y otra vez de que el recorrido está lleno de toboganes y que no será moco de pavo trasladar nuestras sensaciones y pretensiones a este escenario más duro que el que habituamos a pisar en los entrenos.

Salimos alegres, como si fuéramos a correr toda la carrera al ritmo del primer kilómetro. Pero ¿y lo bien que queda una buena salida de cara a la galería? Imagino que para algunos debe ser un buen calentamiento, o un buen calentón. Resultado: primer kilómetro todos pasados de rosca y yo me incluyo en el saco. Hay que bajar el ritmo sí o sí. Entonces afino y me pongo a tirar al ritmo que tengo en mente y que he consensuado con mi entrenador. En ese momento no pienso en nada en especial. Sobre todo disfruto corriendo por aquella agradable carretera local rodeada de viñedos.

Pero realmente no me siento a gusto. Pasan 6 kilómetros y no soy capaz de alcanzar al grupo de 10 corredores que tengo 20 metros por delante. Creo que me he pasado con la comida. Ni siquiera han pasado 3 horas desde que terminé de comer y creo que necesitaba más horas para la digestión. Primer error del día.

No importa, me digo. Hay que pelearlo, sufrirlo, perseguirlo. Y entonces pasan los siguientes kilómetros hasta el diez y consigo perder sólo dos o tres segundos por parcial. Sigo  manteniéndome dentro del objetivo que tengo para la ida. Pero resulta que debía llegar entero al punto de regreso. La idea era lanzarme hacia un tiempo que me permitiese “atestiguar” que puedo acercarme a las tres horas en maratón. Y apenas tengo ya fuerzas para mantener siquiera el mismo ritmo.

Para colmo algo no va bien y me estoy deshidratando. Me doy cuenta de que apenas he bebido medio litro de agua durante el día. Segundo error, y es demasiado tarde para que el cuerpo responda. Me estoy mareando antes de pasar por el arco del kilómetro diez y tengo que echar mano del gel que tengo previsto para más adelante. Estoy bloqueado.

Entonces decido mantener la calma y bajar radicalmente el ritmo. Me noto las pulsaciones muy altas y dolores en el pecho. No estoy habituado a que las piernas vayan mejor que el corazón. Resulta raro que no pueda andar cómodo a ritmos habituales. Calma Francis, detente un kilómetro y resetea. Rectificar es de sabios.

Vamos a hacer una cosa, me digo. Corre hasta que se recomponga el cuerpo y poco a poco encuentra el ritmo que te permita llegar bien a meta. Piensa que has de continuar y dejarte la piel en llegar hasta el final. No mires atrás. Sólo corre, respira, y saca la garra para mantener la cabeza alta. Mantén la fe compañero, que tú puedes.

Y eso hago.

Es entonces cuando comienzo a avanzar. Me despreocupo del ritmo y del grupo que llevo delante, que se ha fragmentado en el regreso hacia Barbastro. De pronto aparece el míster en el kilómetro 13 como un ángel caído del cielo. Ha venido a ayudarme y siento como un alivio. Tengo que pegarme a él y seguir luchando, remontar, crecer, avanzar y a avanzar. Y eso hago, recomponerme y beber en todos los avituallamientos (cada 2 kilómetros).

Le persigo mientras me anima a seguir. En el kilómetro 15 ya corremos por debajo del objetivo. Me siento grande. No sé por qué, pero empiezo a ir cómodo y olvido la agonía que sentía momentos atrás. Voy a por todas.

Se suceden kilómetros nocturnos y a partir del 18 vamos lanzados a 4 minutos por kilómetro. Vamos a por la cuesta del 19 y a entrar en el pueblo mientras la lluvia adorna la dureza de esos minutos finales. Cada vez vamos más rápido y comienza a costarme correr. Me estoy dejando la piel y sólo hablamos de media maratón. Mi único deseo en ese momento es ver la última rampa que asciende hasta la meta, y llegar sin que ningún corredor de los que nos persigue nos dé caza. Es una obsesión absurda que alcanza su sentido si el esfuerzo hecho para darle la vuelta al marcador ha sido el mejor regalo que podía tener un día como este.

Cruzo la meta emocionado y con el puño en alto. Mi victoria personal es una proeza que guardo dentro de mí. No tengo justificaciones para no haberlo hecho mejor porque pesa sobre mí la conciencia de haber sabido mantener la valentía en los momentos difíciles. No tengo el tiempo que necesito para pelear las 3 horas en maratón, pero tampoco lo necesito, porque ese día D a la hora H, el reloj sólo será el complemento perfecto para un corazón que tiene un sueño que se llama RETO FRANKFURT.

Francis Campos

Barcelona, 29 de septiembre de 2013

Ganadores del Reto Frankfurt en Barbastro

Ganadores del Reto Frankfurt en Barbastro

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Bienvenidos a mi Segundo RETO

La tarea que emprendo es ilimitada y ha de acompañarme hasta el fin, no menos misteriosa que el universo y que yo, el aprendiz.

Jorge Luis Borges

Francis Campos & José Castilla entrenando en Costa Teguise (Lanzarote)

Francis Campos & José Castilla entrenando en Costa Teguise (Lanzarote) . Julio 2013

Los grandes Retos son aquellos que constituyen auténticas proezas que nunca imaginamos poder alcanzar, pero que nuestro esfuerzo y persistencia nos empuja inexorablemente hacia ellas.

Sin conocerlo, ya amo el maratón. Es una cima que respeto y que admiro. Tras dos horas de rodaje tengo unas sensaciones increíbles. Me siento grande, valiente y con coraje. Sorteo barreras musculares y mentales, y tomo consciencia de que dolor significa compañía, y que la fe se traduce en avance sin volver la vista atrás.

Pienso, pienso, le doy vueltas a mis vivencias. El deporte es una Megalópolis en el tiempo que transcurre en cada paso que doy. Cuando le abres la puerta no quieres que se vaya. Siempre ha sido una seña de identidad, y aunque cuando maduramos parece que todo conspira contra el tiempo que dedicamos a hacer lo que más nos gusta, es cierto que cuando arrinconamos a todo aquello que no nos deja ser nosotros mismos, nos sentimos invencibles, insaciables, grandes y conquistadores de sueños.

Mi reloj biológico me felicita por este trayecto hacia el Reto Frankfurt. Correr un maratón, o mejor dicho, la ardua tarea de preparar un maratón está siendo un momento único en mi vida. Deportivamente hablando, lo más importante sin duda alguna. Pero quiero que el maratón sea el inicio de una historia que tiene un segundo capítulo y que empieza ahora.

Ya he visto que las piernas responden tras kilómetros de fatiga. Sin lugar a dudas, me siento fondero, diésel y maratoniano. Pero tengo una cuenta pendiente desde hace tiempo, y quiero concentrar todos mis esfuerzos en poner las cosas en su sitio. Lo cierto es que nunca me ha gustado dejar las cosas a medio hacer. Mejorar forma parte de mi estilo de vida. No estoy contento si al final del día no he logrado dar todo lo mejor de mí. Todo lo contrario a eso me decepciona. Conformarse no es una opción en mi catálogo de acciones. La vida es demasiado corta para eso.

Necesito volar, aislarme y volver a sentirme libre. Quiero volver a Lanzarote. Allí subo un peldaño y me abstraigo de las normas, de la trampa de las obligaciones diarias. Y escribo, sobre todo escribo, y además corro y disfruto de esa sensación de estar en un lugar místico, misterioso y a la vez hermoso.

Sería feliz si mi vida fuera en gran medida correr y escribir. No parece asumible, pero no deja de ser un sueño que algún día ataré a mi caminar. He descubierto que en Lanzarote sí es posible. Allí se detiene el tiempo y las olas del mar movidas por el viento son el reloj que marca el compás de la felicidad. Qué más puedo pedir si volver es repetir esas sensaciones que quiero que se conviertan en mi existencia infinita.

Frankfurt no será el final sino el comienzo de una historia cuyo fin se disipa en un punto inexistente. Un punto de partida grandioso para ganar garra, paciencia y fe. El lugar desde el que partir a este viaje en el que quiero aventurarme en los próximos meses. Ahora es el momento de batirse y de avanzar, de ser veloz y de conocer nuevas fronteras que traspasar.

 Bienvenidos a mi Segundo Reto: 10 K del Lanzarote International Marathon 2013. Próximo 8 de diciembre.

¿¿ TE APUNTAS ??

Francis Campos

Barcelona, 22 agosto 2013

http://www.lanzaroteinternationalmarathon.com/

banner-Lanzarote MArathon 2013

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Reto Frankfurt by BC-Team en la Cursa de la Mercè 2013

BC Team en la Cursa de la Mercè 2013

BC Team en la Cursa de la Mercè 2013

 

Suena el despertador a las 6.45.

Las piernas ni van ni vienen, pero no pasa nada. Aún es temprano para que puedan despertarse y tengan ganas de correr. Hoy es un día importante para mí y estoy muy tranquilo. Más de lo que pensaba. Hace tres meses que recuperé la ilusión por correr tras cinco años de traspiés frecuentes y apatía hacia el Running.

Persigo muchas cosas, a veces demasiadas y demasiado lejanas o dificultosas, pero ese es el sentido de mi vida, si es fácil prefiero no hacerlo. No es cuestión de competir con nadie sino de explorar dentro de mi, de ver y estudiar nuevas posibilidades, de desarrollar habilidades escondidas y de agarrar el tiempo y acompasarse a cada segundo que pasa. Sigue el compás del reloj y mantén la cabeza alta. Si crees en ti, nada de lo que te rodea te abandonará. Habrás tejido una coraza a tu alrededor que hará que nada ni nadie te detenga.

Tengo ganas de volar, de sentir que puedo deslizarme con soltura, de sentirme cómodo corriendo a los ritmos que creo que tengo acceso con mi fisonomía y mis características físicas. En cierto modo tengo la espina de querer bajar de 40 minutos en 10 kilómetros. Parece una tontería, pero estadísticamente es más común hacer 40’01’’ que 39’59’’. No me preguntes por qué, pero la mente a veces es incapaz de hacernos avanzar ese segundo escaso de diferencia entre una marca y otra.

El cansancio era un hecho. El verano había traído días muy duros de entrenamientos. Jornadas en las que correr era un acto reflejo de fe en uno mismo. Cuando ni mente ni piernas querían avanzar, el corazón se aceleraba buscando un último impulso. Hubo madrugones andaluces para evitar las altas temperaturas. Bidones y más bidones en Barcelona para soportar la deshidratación provocada por la alta humedad. Pasar de correr dos días en semana a correr 405 kilómetros en agosto e ir camino de casi 500 en septiembre es algo que te hace creer en que más allá del sufrimiento están los sueños por cumplir y la magia que llevar dentro de sí.

Ha sido duro, no lo negaré, pero hoy he podido sentir la satisfacción hacer un tiempo sub’40 minutos en 10 kilómetros y esa era la primera medicina que necesitaba para afrontar el siguiente escalón de esta escalera que se llama RETO FRANKFURT: La Media Maratón Ruta del Vino Somontano de Barbastro, Huesca el próximo 28 de septiembre.

No he volado pero he corrido una carrera homogénea a lo largo de sus kilómetros. Estoy contento porque ha salido como esperaba. Quería felicitar a los otros seis compañeros que han entrado en esa franja de 2 minutos en la que nos hemos movido (38’20 – 40’13’’), y en especial a David Aouita, que avanza a pasos agigantados en su recuperación para el maratón de Frankfurt.

También quería aprovechar esta crónica para animar a David Bautista en su camino hacia Alemania. Todos te apoyamos y esperamos que muy pronto puedas estar soltando zancadas por Barcelona. Sin duda alguna, siempre dejas “huella”. Lo mismo quería decirle a Joan Terán, que ha cerrado una fantástica semana de entrenamientos y se desliza inexorablemente hacia el Somontano. Busca dentro de ti esa pasión que tienes por el atletismo. Irina, déjate llevar en cada zancada, lleva esta experiencia dentro de ti y saborea la soledad del corredor de fondo al cruzar la meta de Frankfurt. Nada en la vida es fácil, esto tampoco, pero después del Maratón sentirás que hiciste algo grande y que tienes capacidad sin límites para afrontar cualquier objetivo que te propongas a partir de ahora. Laura, qué decirte además de felicidades por tu cumpleaños, siempre mirando de frente y compaginando Running con tantas horas de trabajo. Lo tuyo es mérito, pasión e ilusión, y vas a conseguirlo. Y Míster, muchas gracias por estar siempre con nosotros y dirigirnos hacia nuestras metas. Sin ti, el avance no sería el mismo.

Correr es una progresión en el tiempo, no inmediata, pero gratificante en la consecución de los objetivos. No está permitido frenarse. Por eso confío en que podemos, porque lo hemos hecho otras veces en otras circunstancias y estamos capacitados de sobra para cruzar esa línea que a veces nos detiene. Avancemos y seamos dueños de nuestros actos y sensaciones. Sólo así podremos hablarle de tú a tú a los sueños, que son los que nos hacen levantarnos por las mañanas para caminar, seguir, avanzar y vivir.

Go Runners, Go!!

Francis Campos

Barcelona, 15 de septiembre de 2013

Francis Campos - Cursa de la Mercè 2013 (39'23'' - 10K)

Francis Campos – Cursa de la Mercè 2013 (39’23” – 10K)

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AMARÁS LA TIRADA LARGA SOBRE TODAS LAS COSAS

 “Amarás la tirada larga sobre todas las cosas”

Gonzalo Quintana

Tirada larga 28,5 kms - Río Besós

Tirada larga 28,5 kms – Río Besós

130 minutos ante mí. La mejor compañía a mi lado. Hidratación para los momentos dulces: dos bidones y un gel. Un circuito inmejorable: Sant Andreu – Puerto del Masnou. La mitad del recorrido paralelo al mar.

Hoy no tocan series, toca sumar cuantos más kilómetros mejor. Es importante buscar sensaciones desde un principio. Jugamos a tantearle al cronómetro, buscamos retrasar la fatiga, buscamos volar y sufrir lo menos posible. Y tenemos que terminar con ganas de más. Demasiadas connotaciones, todas ellas positivas, y aún ni he corrido el primer kilómetro.

Que corra la mente, me digo. Me encuentro especialmente bien, igual que el domingo anterior e igual que los otros días de tirada larga. Creo que es algo mental porque cuando hay series uno tiembla durante todo el día y se cuestiona una y otra vez si estará en los tiempos objetivos. No tengo un afán por conseguir ninguna marca, sólo sentirme cómodo en tiempos que hace un año no eran habituales para mí. Quiero fluir kilómetro tras kilómetro y sentir que puedo hablar durante todo el trayecto.

En este tipo de entrenamientos, uno aprende a beber, cuándo, cómo y qué. Se trata de ir probando cosas, incluso el ritmo. Y hasta te expones a cambios climatológicos de última hora. Hoy salimos con opciones de que llueva durante el trayecto y me encuentro con un golpe de calor en los 7 últimos kilómetros que me hace imaginar un tercer bidón de agua. Cuán importante es la hidratación para sentir que el cuerpo sigue teniendo combustible.

Y entonces pasas la media maratón con ganas de correr, cuando tiempo atrás llegabas a la meta de las medias pidiendo la hora. Fascinante… Pero en seguida, kilómetros después experimentas el primer cambio de sensaciones y empiezas a correr por correr, sin ni siquiera sentir que vas a la misma velocidad. Es como flotar, pero ya no vas tan campante como antes, sino que la mente se encuentra sola totalmente ante los kilómetros de asfalto.

Tú puedes campeón, te repites una y otra vez. Entonces empiezan las goteras. El campeón se viene arriba mentalmente, pero el cuerpo te dice, no aprietes que me quedo en el sitio. Y entiendes que no puedes hacer cambios de ritmos, ni hablar fluidamente, ni hacer estrategia de carrera, ni revisar cada uno de los “7 hábitos de la gente altamente efectiva”. Das lo que das y sólo puedes avanzar dubitativo hasta el final del entreno.

Pasa el tiempo y te lanzas irremediablemente hacia los kilómetros finales. Esto es una maravilla. Cualquiera que lo haya hecho puede decir lo mismo. Hagas el tiempo que hagas, pase lo que pase, llegar a la meta imaginaria de un entreno de este tipo es una victoria personal muy importante. Un día más que puedes correr, y es de celebrar.

Y en el regreso a casa ya no te castigas por los errores del día porque comprendes la envergadura de esta empresa que es entrenar para un maratón. Entiendes esos errores de la carrera, y te felicitas por haber superado en primer lugar el entreno, y luego por no haber incurrido en los mismos tropiezos del domingo anterior. No podemos controlar el clima de un domingo a mediodía, pero existen las gorras y los terceros bidones de agua. También venimos a correr, no a dar discursos. Prometo el silencio a partir de ahora.

Ser corredor de fondo me ha ayudado a recuperar la fe. Vuelvo a experimentar lo que 5 años atrás, pero ahora sé que el camino en la vida depende en gran parte de la fe de uno en sí mismo. No importa cuán difícil sea la meta que te propongas. La única traba importante que puedes encontrar en el trayecto para alcanzarla eres tú mismo.

No te detengas. Ama a las tiradas largas, en ellas podrás saborear la esencia de lo que siente un maratoniano y descubrir que correr, más allá del beneficio físico, hace realidad los sueños.

Francis Campos

Barcelona, 8 de septiembre de 2013.

Kilómetro 27 - Río Besós

Kilómetro 27 – Río Besós

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Crónica Final del Stage en Andalucía

Un triunfador es aquel que se levanta y busca las circunstancias que desea y si no las encuentra las fabrica.

George Bernard Shaw (1856-1950), escritor irlandés.

Amanecer andaluz

Amanecer andaluz

Amanece.

Un día más en que no me pregunto por qué hago esto. Hoy quizás también me encuentre con alguien que haya cruzado la meta del maratón y me diga que mi reto es demasiado exigente. O a lo mejor con algún otro que me tache de loco por correr en vacaciones.

No importa. Como dice Murakami: “corro, luego existo”.

Amanece y comienza el día.

Y queda atrás la melancolía. La nostalgia por los momentos en que erramos y decidimos abandonar. Acaso sirvió de algo… La vida nunca se detiene y si por un momento decides cambiar el paso intacto, todo se desploma y se descompone el ritmo vital de los acontecimientos. Nunca te rindas. Eso espera la naturaleza de nosotros.

Un café sólo y la mirada hacia el infinito descubre el sol de otra mañana en que puedo correr. No tardo en abrocharme las zapatillas y en salir a correr por el camino que tantas veces he recorrido. Cuántas cosas pienso mientras corro, y parece que nunca tenemos las piernas como queremos, que todo resta (como dice José Carlos Hernández) cuando entrenamos y competimos.

Entonces pienso que voy a terminar el entrenamiento. Nunca se me pasa por la cabeza abandonar. De hecho, gracias a Dios nunca he abandonado una carrera. Prosigo el camino, la primera parte torpe y con poca destreza, después unos minutos alegres, y cuando la cadencia comienza a crecer viene el cansancio muscular. Siempre es el mismo compás. Uno, dos y tres.

No hay que buscar excusas. Siempre hay factores que hacen mejor o peor un día. El excesivo calor, la humedad, la pendiente, el viento, el ayuno, la soledad, la fatiga… es grandioso sortear cada barrera y avanzar hasta el final… “No soy un humano. Soy una pura máquina. Y, como tal, no tengo que sentir nada, simplemente avanzo” (Murakami).

Cada día es una suma de kilómetros para las piernas. Cada día una lucha y un sueño distinto para cumplir otro sueño mayor. Y al acabar, siempre sientes la curiosidad de saber a qué ritmo podrías correr en una carrera o simplemente qué ritmo serías capaz de soportar durante 42 kilómetros. Demasiado duro, me repito a mí mismo una y otra vez. Pero hay que tener fe, pienso luego. Nunca hemos de perder la esperanza (Never Lose Hope!). Al fin y al cabo disfrutamos de lo que más nos gusta, que es correr.

Mi estancia en el sur va llegando a su fin. Agosto va dejando paso a un septiembre con dos pruebas para testar nuestra forma: La Cursa de la Mercè y la Media Maratón Ruta del Vino Somontano (Barbastro). Me llevo de aquí la calma y lo místico de entrenar en la soledad de los caminos de la vega del Guadalquivir. El buen sabor de boca de cada día en que la mente se pierde en pensamientos que la rutina del trabajo no te deja tener. Divisar como nunca los sueños en el espacio temporal, dejarse llevar, y finalmente conducir hasta Barcelona para experimentar cada segundo soñado. Faltan dos meses para el Maratón. Es inevitable la inspiración y la satisfacción que entraña el trabajo diario para la preparación del reto. Hay obstáculos, el primero de ellos la mente, que juega malas pasadas y persigue momentos de flaqueza en nuestro ser. Todo lo demás son las barreras que traspasamos diariamente en nuestra vida. Esto es Running, y como cualquier deporte, entraña esfuerzos y recompensas. Cosecha kilómetros a cambio de una sonrisa al traspasar la meta. No te conformes ni regales tiempo a tu reloj. Nuestra existencia es limitada y nuestra vida se mide por la felicidad de los momentos que discurren en nuestro caminar…

Bienvenidos a los dos meses previos al BMW Frankfurt Marathon 2013.

Francis Campos

Brenes, 28 de agosto de 2013

Pista de Atletismo de Brenes (Sevilla)

Pista de Atletismo de Brenes (Sevilla)

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Stage en Andalucía I

Para alcanzar tu sueño necesitas a tu lado alguien que crea en ti. Incluso más que tú mismo.

Marc Márquez, Piloto de Motociclismo

Francis Campos - La Antilla (Huelva)

Francis Campos – La Antilla (Huelva)

La interdependencia es el siguiente paso tras la consecución de la independencia. Es decir, no se puede ser interdependiente si no se es independiente, que a su vez es el siguiente paso después de la dependencia. Los tres primeros hábitos de “The Seven Habits of Highly Effective People” hablan de la victoria privada, en referencia al conseguir ser independiente, esto es, responsable de tu trayectoria en la vida, de tus emociones y del éxito alcanzado. Pues bien, la interdependencia (victoria pública: 3 siguientes hábitos) es el siguiente escalafón de hallazgos en la vida de las personas efectivas.

Todos somos excelentes personas, pero es tan difícil ser emocionalmente independiente… A veces la felicidad de las personas depende de circunstancias ajenas a ellas. Cosas que no pueden controlar guían su camino. Sus caracteres dependen de si se las trata bien o se las trata mal, del tiempo que haga ese día, simplemente de cosas externas a ellas. Pues bien, pasa lo mismo al correr. A veces necesitamos un plus, un empujón para salir a correr. Es como si esperásemos la aprobación de la gente que nos rodea para poder hacerlo.

¿Por qué no incorporamos este hábito a nuestras vidas? ¿Qué cosas dificultan que podamos hacer deporte en el día a día? La falta de tiempo siempre suena a excusa porque simplemente consiste en anteponer otra serie de tareas en la escala de valores. Primer error. Y luego basta tener al lado a una persona que no haga deporte para que termines por dejarlo o simplemente pierdas la constancia, la ilusión y las ganas de disfrutar del momento. Segundo error.

Yo corro. Yo decido correr y no tengo en cuenta la repercusión de ese acto en mi vida, porque ya doy por hecho que es positiva. No voy a ganar unas Olimpiadas, pero corro igual que escribo, e igual que me despierto a las 7 de la mañana para trabajar. No hay una explicación para ello. Simplemente forma parte de mí, de mi ser y de mi existencia.

No pasa nada porque el deporte sea importante en nuestras vidas. No sólo es positivo sino que define a las personas con un carácter totalmente diferente del que puede tener la gente que no hace deporte. La vida es equilibrio, ya lo hemos hablado muchas veces. Un rato de entrenamiento cada día es la cajetilla de tabaco que otros fuman fraccionadamente durante muchos momentos. Son ratos de copas, noches de discoteca, tardes de compra agotadoras, meriendas interminables en casa… no hay justificación para no hacer deporte si es algo que te hace feliz, ni propia ni ajena.

Por otro lado, también necesitas a tu lado a alguien que crea en ti. Alguien que te acompañe en tu desarrollo como deportista. Las personas estamos para complementarnos. En mi caso, es un lujo contar con gente a mi alrededor que me respalda todos estos días de duros entrenamientos, que hace del calor un aliado, que me alcanza el agua cuando tengo sed, que me apoya si siento que no puedo más. Esa es la interdependencia, pero no olvides que antes de todo eso tienes que querer y poder correr a pesar de los pesares, pese a quien pese y haga el tiempo que haga. Lo importante es que corres porque has decidido hacerlo, y eso es lo que te hace independiente, luchador y aspirante a la conquista del valor más importante de un corredor de fondo: La Libertad.

Francis Campos

La Antilla 21 de agosto de 2013.

La Antilla (Huelva)

La Antilla (Huelva)

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STAGE EN ANDALUCÍA

“Piensa en mí. Y yo pienso en ella. Nuestras mentes se persiguen al despertar, y cada noche alcanzan el mismo punto en el horizonte. Es inevitable un encuentro si es destino. Pase lo que pase nuestros caminos se encontrarán. El trayecto hacia ella no será fácil, pero en lo complejo reside la furia de este corazón que se acelera. La he soñado cada día y nada podrá separarnos cuando la alcance. A veces la vida te da una oportunidad de este tipo, y dejarla escapar no es el sentido de la lucha de mi alma. Voy a morir por atraparla, y sonreiré cuando la vea esperando al final de la línea que divisen estos ojos entusiasmados. Allí estará aguardando a mi esperanza soñadora la meta de este Reto por el que me desvivo. “

Francis Campos Jareño

STAGE ANDALUCÍA

La Antilla (Huelva). Preparación para la BMW Frankfurt Marathon 2013.

La Bella (Lepe - Huelva)

La Bella (Lepe – Huelva)

Suena el reloj a las 7 a.m.

No es que disfrute despertándome a estas horas en mis vacaciones de verano, pero esto es Andalucía y en Brenes (Sevilla) a partir de las 9 y media de la mañana no se puede salir a la calle a correr. Verás, puedes salir si quieres, pero si de normal puedes llegar a beber de 2 a 2,5 litros de líquido después de entrenar, si saliera a medio día a lo mejor ni regresaba a casa.

Me gusta volver a correr por el camino de la vía del AVE. En mi pueblo lo llaman “el camino del colesterol”. No tiene nada de especial, pero es donde he corrido siempre y me gusta por muchas cosas. Una de ellas es que la contaminación no existe. Allí se respira el olor de la tierra labrada. Paso una y otra vez por delante de los naranjos de la finca donde trabajó mi abuelo, ahora mi padre, y donde cada verano iba yo a parar para saber qué era aquello de trabajar con 16 años.

En sólo dos días me vuelvo a acostumbrar a correr en ayunas. El aire que corre por las mañanas me gusta porque no lo tengo en Barcelona, donde no son tan altas las temperaturas pero la humedad es una constante a todas horas. Esto es vida, pienso mientras corro en la mañana campestre.

No tardo demasiado en marcharme con la familia a La Antilla (Huelva). Aterrizo aquí, donde las temperaturas descienden del orden de 8-10 grados. Con un poco de suerte, entrenar por las mañanas no es sólo mejor que a otras horas, sino que la temperatura es excelente. Este es para mí uno de los mejores sitios para correr y hacer deporte, no sólo por el clima suave todo el año, sino también por lo bonito del paisaje, conformado por dunas y pinares. Primavera y otoño son estaciones para venir y olvidarse del estrés. Y para colmo, hay muy buenos sitios para comer bueno, bonito y barato. Tan barato que no merece la pena hacer de comer en casa.

Esta mañana tocan 100 minutos de rodaje. Hace bastante tiempo que no hago tanto tiempo, por lo que llevo varios días dándole vueltas al ritmo que debo llevar. He pensado que si corro al ritmo marcado por el entrenador, me cabe una media maratón en esa 1 h 40 minutos. No estoy seguro de poder hacerla porque recuerdo el sufrimiento de las medias maratones que he corrido en los últimos dos años, así que decido salir al ritmo propuesto y aguantarlo el tiempo que pueda.

La temperatura es óptima. Llevo las Pegasus que he decidido usar en los rodajes de más de una hora porque son las zapatillas con las que he corrido siempre, reservando las Saucony Ride 6 para el resto de días. Mi padre y Rocío me acompañan detrás en bicicleta. No sé por qué, pero me encuentro muy bien esta mañana. Paso el km 10 y me siento con mucha energía, así que acelero un puntito aun sabiendo que la media que llevo puede acabar haciéndome sufrir. Sin darme cuenta, he dado la vuelta en Isla Cristina y voy ya por el kilómetro 13. El calor comienza a aparecer, y la vuelta es con viento en contra y un poco de subida. Con mantener el ritmo hasta el final me conformo.

Pero me siento genial y paso la subida del kilómetro 17 con solvencia y bastante más rápido que en la ida. Miro el reloj y no quiero ilusionarme con el tiempo, pero creo que puedo quedarme ligeramente por encima de mi marca en la Mitja de Barcelona (mmp). Mantengo el ritmo sin demasiado sufrimiento. Voy avanzando y paso la media maratón 1 minuto y medio más rápido que mi mejor tiempo en esa distancia, y sigo corriendo hasta completar 22.5 kms. Inyección de confianza para poder seguir trabajando el Reto que me he propuesto y que tan lejos he llegado a ver. Fruto del esfuerzo en los entrenos, de la fe y la paciencia. Broche a una semana de más de 100 kilómetros de entrenamiento.

Y no puede faltar un buen repostaje en Portugal rodeado de familia y amigos. No sólo corremos los runners. También vivimos y sonreímos en cada zancada que damos en la vida. Equilibrio de sensaciones, vivencias, sentimientos, sueños y consecuciones. No existe en nosotros pasos hacia atrás. Lo nuestro es avanzar…

Francis Campos

18-08-13, La Antilla (Huelva)

Entreno 22.5 kms La Antilla-Isla Cristina

Entreno 22.5 kms La Antilla-Isla Cristina

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