Stage en LANZAROTE

DÍA 1

Vuelo Barcelona – Lanzarote, 27.07.13

Literatura y motivación en el Stage de Lanzarote

Literatura y motivación en el Stage de Lanzarote

Nos encaminamos hacia unas vacaciones especiales. Nunca he visitado las Islas Canarias, y ahora que aterrizaremos en Lanzarote, siento que será fantástico. Este Stage intensivo en entrenos para preparar el Reto Frankfurt hará que estos días deportivos se queden en el recuerdo durante mucho, mucho tiempo.

Siempre he soñado algo así, y es un incentivo para seguir buscando dentro de mi nuevas motivaciones y maneras de ser feliz. También necesitaba experimentar la sensación de verme unos días en una isla tan especial. Imagino que el ritmo de vida es diferente, y el estrés habitual del trabajo, el trasiego del departamento donde trabajo, y en definitiva las largas horas de oficina, darán paso a unos días donde la principal preocupación será decidir qué comer y qué ropa ponerme cuando salga a correr.

Soy de los que piensa que una persona a veces tiene que alejarse de su vida cotidiana, incluyendo el lugar donde habita, para poder hacer introspección y extraer un primer análisis de su existencia. Momentos alejados, en un lugar apartado, desconocido y diferente, te hacen realmente replantearte los diferentes afluentes que complementan tu paso por la vida, y a veces incluso la espina dorsal de la misma, el principal camino que recorremos a lo largo de los días.

Vernos a nosotros mismos desde miles de kilómetros es un ejercicio útil y recomendable. Si además lo unes al programa de entrenamientos que nuestro entrenador, José Castilla, nos ha preparado, queda claro que nuestro paso por las Canarias supondrá una experiencia inolvidable, enriquecedora y reconfortante.

Veamos qué dan de sí estos días. En treinta minutos aterrizamos en Arrecife y nos viene a buscar un autobús del hotel. Bienvenidos al Sands Beach Resort, Costa Teguise.

Llegada al Sands Beach Resort, 27.07.13

Lugar de quedada en los entrenamientos. Instalaciones del Sands Beach

Lugar de quedada en los entrenamientos. Instalaciones del Sands Beach

Estamos en unos acogedores apartamentos junto a la piscina de entrenamiento. Las instalaciones del hotel son increíbles, y el entorno que le rodea, muy especial. El suelo es de arena volcánica, muy árido, y el contraste con las casitas blancas de la isla, junto con la vegetación desértica hacen de este paraje un lugar inusual y hermoso.

Hoy tocaba tomar el sol, reposar del viaje y comprar las primeras existencias para alimentarnos. Me he vuelto loco en el supermercado montando la Dieta de la Zona (Dr. Barry Sears). A groso modo, lo que necesito son 5 comidas al día con una proporción 40-30-30 (hidratos-proteínas-grasas). No busco mucho más y me contento con cumplir a ojo estas proporciones. Avanzar más en un lugar como este, con tantos pecados nutricionales, es casi una heroicidad.

A las 20 h teníamos rodaje suave de 30 minutos para estirar las piernas después viaje y así poder estar al 100 % en el entreno de mañana. Yo en vez de piernas, parecía que transportaba vigas de hormigón. Sin embargo, la lectura positiva de este entreno efímero es que no tuve dolor en el pie, y que al llegar al apartamento tenía preparado un Flectoming fresquito para reponer fuerzas.

Después de dos semanas de tanto trabajo y del madrugón de hoy, creo que esta noche voy a durar dos telediarios. Nos vemos mañana.

DÍA 2

28.07.13

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El reloj suena a las 7.10 a.m. Un yogur de papaya y un quesito del caserío son el primer alimento de la mañana. Hoy tenemos un rodaje de 70 minutos y partimos con ilusión madrugadora en este primer día de entrenamientos.

Salimos del Resort y seguimos la costa dirección norte de la isla. Pronto salimos de Teguise y nos adentramos en zona virgen. Nos adentramos en los caminos bordeando montañas y zonas donde alguna vez la lava de los volcanes dejó su huella. Prueba de ello son las piedras que encontramos a nuestro paso, conviviendo en algunos puntos con las dunas en las que los pies se nos hunden.

Nos escapamos Joan y yo con el míster. El paisaje es increíble. Estamos solos, completamente solos, y esa sensación de libertad es algo que nos pertenece y nos acompaña en cada zancada. Pronto me quito la camiseta al sentir el calor matutino. Me siento libre, y aunque me cuestan los primeros 25 minutos, poco a poco comienzo a entrar en calor.

En el minuto 37 nos damos la vuelta. Estamos junto a un establo donde unos perros ladran con furor. Rezamos a la Virgen de Guadalupe para que no haya un agujero en la valla que nos separa de ellos.

José empieza a tirar del grupo y nosotros resistimos detrás como podemos . Laura, que va delante, se equivoca de camino y escoge un carril que la conduce a un acantilado. Nosotros no la vemos, pasamos de largo y la perdemos de vista. Seguimos avanzando creyendo que va más adelante pero no aparece. Minutos más tarde, llegamos al poblado y seguimos sin encontrarla. Entonces el míster se da la vuelta y hace un segundo intento. Tampoco aparece.

Me subo a una montaña e intento divisar algo a lo lejos, pero la extensión de aquel paraje es demasiado grande como para ver algo. Volvemos al poblado donde nos esperan Joan, Irina y David, y al ver que Laura sigue perdida, José vuelve de nuevo hacia atrás.

Los demás llegamos al Sands y decido volver en busca de José. Comienzo a preocuparme y me encamino hacia el poblado otra vez. Cuando empiezo a subir, alguien a lo lejos me hace señales para que vuelva. Laura ya está con José, que ha finalizado el día con 22 kilómetros en sus piernas.

Tras la ducha nos espera un señor banquete. El buffet libre en el desayuno es variado, y todo tiene una pinta excelente. Decido aplicar mis proporciones de la “Zona” pero hay un problema. Me emociono y en esta segunda ingesta de alimentos del día ya sobrepaso todas las caloría que he de tomar durante todo el día.

Después marchamos a descubrir la isla. Alquilamos coches y vamos a los Jameos del Agua, y al Mirador del Río, desde donde se divisa la isla “La Graciosa”. En ese momento me entran ganas de bajar y llegar a la isla nadando. Esta habitada y tengo curiosidad por conocerla. Ojalá pudiéramos ir.

La vuelta es por Haria. Prácticamente estamos recorriendo toda la mitad norte de la isla, cuya extensión máxima de punta a punta es de 60 kilómetros. Finalmente acabamos comiendo en un bar de Arrecife. Lo que parece una parada para tomar algo “light” acaba siendo una completa y barata comida.

A las 20 h rodamos 20 minutos cortesía de la casa. Siento las piernas ligeras y me pregunto por cuánto tiempo más me sentiré tan bien. Mañana tenemos un farlek completito y hay que estar a tope. Me voy a dormir con el ruido de la piscina de natación. Me entran ganas de hacer unos largos y ver cómo me encuentro nadando. A veces pienso que si soy capaz de hacer un maratón, por qué no podría hacer un Half-Ironman, o uno entero, ya que nos ponemos y que parece que la cosa va de distancias largas…

DÍA 3

29.07.13

Progresivos tras el Aquarunning en el espigón

Progresivos tras el Aquarunning en el espigón (foto de Carlos García)

Amanece y salgo a la terraza a comerme uno de esos yogures magníficos de Kalise. Veo nadar a un grupo de triatletas, que han madrugado más que nosotros. A unos metros, apoyada contra el poyete hay una Giant de contrarreloj espectacular. Comparada con mi Colnago de la época de Pantani, la veo una bici delicatesen.

Hoy tenemos un día especialmente duro. Empezamos por un farlek que el míster llama mexicano. No es que suene la música de los Tigres del Norte mientras corremos. Y aunque aún no conozco el significado de la denominación, la verdad es que resulta realmente duro. Tras un calentamiento de 20 minutos, pasamos a la acción:

5’ (2’) + 4’ (2’) + 3’ (2’) + 2’ (1’) + 1’ (1’) + 2’ (2’) + 3’ (2’) + 4’ (2’) + 5’ (2’) + el descalentamiento correspondiente.

Viendo lo que se nos viene encima, José Castilla nos deja saltarnos los últimos 5 minutos, que automáticamente pasan a formar parte del descalentamiento. Empezamos la primera serie en dos grupos. Yo sigo la estela de José, que se queda conmigo marcándome la primera de ellas a 3’50’’.

Vamos incrementando el ritmo y hacemos los 2 minutos a ritmo de 3’35’’ con viento en contra. Comienza a resultar pesado, y siento que el yogur se queda en el primer cambio. Vamos por la mitad y tenemos que resistir como sea.

Empieza a hacer calor. Los toboganes de paseo y el viento en contra cuando damos la vuelta comienzan a pasar factura. Es ese el momento en el que corres por orgullo, porque te lo debes y tienes fe ciega en tu objetivo y en tu entrenador, que te guía hacia él.

El descalentamiento me parece duro, muy duro. Hemos castigado las piernas en los cambios y 20 minutos más nos eleva a 1 h y 15 minutos el tiempo de entrenamiento. Cuando llegamos al hotel nos sentimos ganadores. Prueba superada.

La siguiente pretensión es el festín de la “Zona”. Decido ajustar un poco cantidades porque no es plan de tener la dieta de Michael Phelps. Descubro que hay salmón, y eso me gusta. También le doy varias veces al botón del café para recargar bien la taza. Al contrario que en los días de trabajo, sólo voy a tomar ese café en todo el día.

Después de tomar el sol y bañarnos en la piscina, nos vamos a preparar pasta con verduras, una receta improvisada por la habitación 25 que nos hace casi merecedores de una Estrella Michelin. A lo mejor nos visita Alberto Chicote para ver eso de la “Zona” en qué consiste.

Por la tarde tenemos el aquarunning. Nunca antes lo he probado y tiendo a echar el cuerpo hacia delante sin hacer caso al míster, que me corrige constantemente (tengo que incluir esto en la crónica a petición suya J). Cuando termina la sesión descubro que he de ampliar más la zancada en vez de dar vueltas como si fuera una turbina.

Hoy tenemos a Carlos García con nosotros recién llegado desde Barcelona para unirse a estos entrenos que al paso que van nos llevarán a los JJOO de Río de Janeiro (alguien tiene que vender los refrescos y las palomitas).

Ahora estoy en la terraza a la luz de la luna, oyendo el ruido del agua de la piscina. Me salen solas las palabras. De repente me piden vasos. Cuántos. No sé, muchos, todos los que puedas transportar, me dicen. La cosa pinta bien. Vamos a hidratarnos un poco en el apartamento de Joan. Voy a sacar la Baticao, a ver si me da energía para el rodaje de mañana, que se prevé intenso.

DÍA 4

30.07.13
Subida al poblado Los Ancones. Joan y Francis (foto de Carlos García)

Subida al poblado Los Ancones. Joan y Francis (foto de Carlos García)

“El maratón no es un deporte para todo el mundo. Ocurre lo mismo con el oficio de escritor, que tampoco es para todo el mundo. Yo no me hice novelista porque alguien me lo pidiera o recomendara. Me hice novelista por iniciativa propia. Del mismo modo, uno no se hace corredor porque alguien se lo recomiende. En esencia, uno se hace corredor sin más.”

Haruki Murakami

Hoy tenemos 75 minutos de rodaje y nos hemos despertado con un vendaval que nos dificultará seguro algunos tramos de carrera. El entrenador de triatlón (primer lanzaroteño en el Ironman de Lanzarote) nos dice que es lo normal en la isla.

No me siento las piernas esta mañana. Encima no puedo ni tomarme un café, por lo que el sueño persiste. Me pongo a ver a los triatletas, que llevan ya un rato nadando. Al paso que voy me quedo dormido en el espigón antes de salir a correr.

Voy con Joan el primer tramo, dirección norte de la isla durante 15 minutos. La subida primera se nos hace dura, y sólo el bello paisaje palia nuestro inevitable incremento de pulsaciones. Ya que vamos jodidos físicamente, por lo menos que sea bonito de ver.

Llegamos al poblado y un poco después nos dejamos caer otra vez para parar a repostar en el minuto 30 en el Sands Beach. No hay mejunje que te quite el sufrimiento cuando estás para el “arrastre”, esa es la primera lectura que hacemos. Pero el parón de un minuto nos da oxígeno, me pongo los auriculares y me lanzo a buen ritmo hasta el final del paseo.

Sé que voy a sufrir en la vuelta con la corriente de aire que hace, así que intento coger buena cadencia para calentar las piernas. El electro latino acompaña cada zancada. Me encanta el jazz pero cuando voy solo prefiero correr con música más cañera. Me siento veloz, flotando, y por primera vez creo que el objetivo del maratón puede ser alcanzable. ¡Vamos a por las 3 horas!

No hay sorpresas a la vuelta. Me repito una y otra vez la meta del regreso, que es mantener el ritmo con fuerte viento en contra. Cuesta trabajo, como todo en esta vida, y al final, como cada día, una cosa nos lleva a la otra y acabo tumbado en la hamaca de la piscina leyendo a Murakami (De qué hablo cuando hablo de correr), en concreto uno de los pasajes en los que relata su fracaso en un maratón por falta de entrenamientos. Entonces decido cerrar el libro y pienso en mi frase favorita: “Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito” (Stephen R. Covey). Y mi hábito va a seguir siendo dar lo mejor de mí en cada una de las facetas que componen mi vida.

El cansancio nos obliga a dormir la siesta. Creo que ya no queda ningún valiente en el grupo que se la salte. Y después tenemos entrenamiento en el gimnasio con Alberto Lorrio, coordinador deportivo del Sands Beach Resort. Primero nos hace una introducción teórica sobre la importancia de entrenar el “CORE” (región lumbo-pelvica del cuerpo) de cara al maratón y en general para todos los deportes, y acto seguido comenzamos a hacer múltiples ejercicios en la esterilla, y después con la pelota. El balance de la sesión es 100% positivo, y creo que podría incluir un día a la semana estos ejercicios en mi entrenamiento.

Esta noche hemos decidido ir a cenar todo el grupo al Puerto Marinero. Una de las muchas cosas buenas que tiene el Reto Frankfurt y La Bolsa del Corredor es que lo más importante es disfrutar. Los valores como la amistad, la constancia, el esfuerzo y la búsqueda de la felicidad haciendo lo que más nos gusta, que es correr, son la esencia de este nutrido grupo de atletas de todos los niveles que persiguen alcanzar sueños de todas las magnitudes y tipologías.

Esto es lo que más me gusta de formar parte de esta experiencia única e inolvidable. Todo esto que nos está pasando a todo el equipo es la mejor medicina que podemos tener. No importa cómo, ni cuándo ni cuánto. Al final todos sonreímos cuando corremos. Nos contagiamos de positividad y mantenemos la fe en nuestras metas y en las personas que queremos. Y ese es el sentido verdadero de esta aventura que estamos viviendo.

La cena transcurre de manera agradable. Termino un delicioso solomillo al strogonoff y al rato regresamos al hotel. Me piden que lo incluya Carlos y David, y es que les parecía buena idea que entrara a la vuelta en un edificio que parecía como la biblioteca de Costa Teguise: El Club 55. No saben que en realidad es el mejor centro fisioterapia de la isla… así que les he pedido hora para que pasen a revisarse el chasis, veréis cómo rinden en los 8 miles de mañana…

Entrenamiento del "CORE" con Alberto Lorrio. (Foto de Carlos García)

Entrenamiento del “CORE” con Alberto Lorrio. (Foto de Carlos García)

DÍA 5

31.07.2013

Progresivos en el espigón: Laura - David - Irina (Foto de Carlos García)

Progresivos en el espigón: Laura – David – Irina (Foto de Carlos García)

Nos despertamos a sabiendas de lo duro que va a ser el entreno de hoy. Tenemos 8 series de 1000 (rec.2’) en un circuito de 500 metros ida y vuelta con algunos toboganes y viento en contra en la vuelta. El objetivo es hacerlos entre 3’50 y 4’.

José Castilla me marca el ritmo (tengo una liebre de lujo). La ida siempre se me hace muy pesada, con algunos tramos de cuesta. La última subida que llega al 500 es para sufrir como un campeón sabiendo que al cruzar la línea aún falta la mitad de la serie. Allí tomamos el primer tiempo y nos dejamos caer hasta el 1000. La gente nos mira como si estuviéramos locos. A veces llego a pensar que no les falta razón. Pero un paquete como yo, para bajar de 3 horas en un maratón, o hace este tipo de locuras (encima sin desayunar), o no habrá “prueba superada”.

La última serie se me atraganta. Estoy a punto de descolgarme, pero José no deja que me suelte y me anima hasta el final para terminar en 3’51’’. Por primera vez en la semana me tambaleo de un lado a otro al finalizar el entreno. Estoy tocado, pero “prueba superada”.

Necesito un buen desayuno y tumbarme un rato para descansar las piernas. Esta semana de desconexión total y pensamientos enfocados en los entrenos y el relax absoluto te hacen replantearte el tren de vida del resto del año, donde entrenar después de 12 horas de trabajo se hace muy duro, y encima apenas te queda tiempo para escribir. ¿Qué pretensiones tiene uno en la vida? ¿Realmente concentramos nuestras fortalezas en un target correcto? ¿Cuál es el camino que hay que seguir? Y siempre se me viene a la cabeza la base de cualquier existencia: familia, trabajo y ocio. Si una de las patas de la mesa está coja, todo lo demás se desploma, por eso es importante nunca dejar de cultivarlas todas.

Creo que mi perfil se ajusta cada vez más al de Murakami: escritor y runner aficionado, sólo que yo soy también escritor aficionado, y él por el contrario vende millones de ejemplares de cada libro que ha publicado.

Tras la siesta tenemos sesión de aqua running. Creo que no lo había explicado bien pero en este tipo de entrenamiento emulamos la forma de correr pero dentro del agua, de modo que evitamos el impacto de la carrera a pie en nuestros músculos y huesos. Es un complemento perfecto a nuestros entrenamientos en el que José confía plenamente, y es cierto que tiene toda razón. La sesión transcurre con total normalidad e incluso parece que mejoro mi postura en el agua. Imagino que el entrenador es consciente de lo que nos espera mañana después del machaque de las series. Lo digo porque después tenemos 10 progresivos en el espigón para activar (aún más) las piernas para mañana. Y no contento todavía, al llegar de nuevo al Sands, me permito el lujo de nadar un poco para quitarme el mono.

Esta noche tenemos cena comunitaria en el apartamento 46, y ya que no encontramos un Mc Donalds en la isla, la idea es preparar una cena de hamburguesas para todo el equipo, es decir, traer el Mc Donalds al Sands Beach para que suceda un acontecimiento único y que ha sido motivo de apuesta en los últimos días: que Irina se ponga un vestido. De nuevo “prueba superada”.

Nos vamos a dormir. Las piernas ni siquiera saben qué les espera mañana. Es verdad que cada día nos cuesta menos quedarnos dormidos y más despertarnos. Estamos en vacaciones, y está siendo realmente duro esto de entrenar dos veces al día. Con hoy llevamos 75 kilómetros en 4 días de entrenamientos. Pero hay que recordar que estamos aquí porque queremos cumplir un sueño. Y es que nosotros disfrutamos haciendo esto, que es esforzarnos por ser mejores. Y eso incluye recorrer un trayecto que requiere sacrificar el hoy por el mañana.

Subida al poblado Los Ancones (foto de Carlos García)

Subida al poblado Los Ancones (foto de Carlos García)

DÍA 6

1.08.31

“Para un creador la motivación se halla, silenciosa, en su interior, de modo que no precisa buscar en el exterior ni formas ni criterios”.

Haruki Murakami – De qué hablo cuando hablo de correr

Alberto Lorrio, Francis Campos, Juan Carlos Albuixech, Joan Terán y José Castilla

Alberto Lorrio, Francis Campos, Juan Carlos Albuixech, Joan Terán y José Castilla

Hoy, después de las series de ayer, nos toca rodaje de 80 minutos. En teoría pienso que como el martes, me costará empezar pero luego volaré. Nada más lejos de la realidad, porque sucede que no sólo me cuesta muchísimo arrancar, sino que los 20 primeros minutos voy tras José y Joan aguantando como puedo y a sabiendas de lo que me espera. José nos dice que en el 20’ habrá un cambio y correremos a ritmo realmente “cómodo” (no el trote cochinero que llevamos de calentamiento). Dios mío, si voy como voy, cómo voy a resistir un ritmo más rápido. Me comenta el míster que a este paso, para el maratón tendré que despertarme a las 5 a.m. para espabilar estos dos toneles.

Pero las piernas son sabias y entienden de ilusiones aunque no puedan. José se va y hace un cambio de 20’ a 4 minutos /km, y yo tomo mi ritmo cómodo (4’30’’) que habré de mantener durante la hora restante. Parece pan comido, pero es que las piernas no se mueven del suelo. Realmente estoy corriendo con la cabeza. Es avanzar porque sí, aunque no se pueda.

Paramos a repostar en la puerta del Sands Beach en el minuto 50’. Al menos el esfuerzo ha merecido la pena y hacemos la vuelta 3 minutos más rápido, pero aún nos quedan 30 minutos con una subida de apogeo máximo. Nos cuesta sangre, sudor y lágrimas hacerla. José me ayuda a mantener el ritmo y después de llegar al poblado nos volvemos a dejar caer hasta el hotel. En este trecho me cuenta que hay un punto cuando corremos donde corres porque corres. Es decir, simplemente te dejas llevar y ni siquiera piensas que estás corriendo. Y hoy de manera inconsciente, me he sentido así. He experimentado ese trance que sienten los verdaderos corredores de fondo.

Ha sido realmente duro. En el descalentamiento el entrenador nos dice que el entrenamiento de hoy ha sido totalmente un entreno mental, y el haber corrido con las piernas así durante 80 minutos, nos hará asimilar mejor el entreno de ayer y nos ayudará a luchar y esforzarnos en momentos de debilidad durante el maratón.

Después durante la mañana, hemos conocido a Juan Carlos Albuixech, General Manager del Sands Beach Resort, quien se ha interesado mucho por mi blog. Juan Carlos nos ha explicado los interesantes proyectos que están llevando a cabo desde el hotel, que abandera el lema “Deporte Para Todos”.

Realmente nos sentimos como en casa. Todos pensamos que está siendo demasiado corto, pero pronto habremos de volver a nuestra vida diaria. Eso es lo que nos caracteriza a los populares. Tenemos otras responsabilidades que atender y otros caminos en los que progresar además del Maratón. Dar lo máximo en cada entrenamiento es lo normal, como también lo hacemos en nuestros trabajos y en nuestras vidas y actividades que llevamos a cabo.

Queda claro que la capacidad de sufrimiento es la esencia de cualquier deportista. Hay que correr aunque no puedas. Hay que sonreír aunque no quieras, porque detrás de esa sonrisa está el verdadero Éxito.

Por la tarde vamos a la playa de Papagayo, cuya carretera de acceso es un camino de tierra de varios kilómetros donde el Opel Corsa sin aire acondicionado que llevamos tiembla como un avión de Ryanair. Al final llegamos a una cala preciosa, donde vemos anochecer después del rodaje de 30 minutos (cortesía de la casa para que las piernas no se olviden de cuánto cuesta preparar un maratón por primera vez) por un paraje espectacular.

Cenamos en Playa Blanca, cuyo paseo marítimo incita a sentarse a cenar en cualquiera de los restaurantes allí presentes. Nuestra elección recomendada es la pizzería L’Artista, auténtica italiana. Y así le ponemos el broche a la noche. Ah, y un poquito de sangría para rebajar tanto italianismo…

Dejarlo ir, mirar atrás.

Dejar vencer aprende más si sucedido.

Castillo nuevo construido.

La ilusión ha derruido los fracasos.

Acaso fue mejor perder

para volver y ver después qué alcanzar

si los pasos persiguieran lo soñado un día triste como ayer…

Playa de Papagayo, Lanzarote

Playa de Papagayo, Lanzarote

CRÓNICA FINAL DEL STAGE

2ª Sesión de musculación con Alberto Lorrio

2ª Sesión de musculación con Alberto Lorrio

Madrugamos cada día para entrenar, pero hoy lo hacemos para desayunar y hacer la digestión antes del entreno que nos disponemos a hacer. Tenemos 20 minutos de calentamiento y un circuito de musculación con Alberto Lorrio en el gimnasio del Sands Beach. Alberto nos hace una introducción teórica acerca de la importancia de incluir ejercicios de fuerza en deportes de fondo.

Con el volumen de entrenamiento que estamos haciendo, realmente hay veces en que te preguntas “qué estoy haciendo aquí”, a lo mejor podría tomármelo como un pasatiempo y acudir al maratón simplemente entrenado para terminarlo, sin importar el tiempo. Pero no puedo resistirme a ponerme objetivos. Necesito que la adrenalina de soportar un reto de este calibre, unido a una exigente marca, esté constantemente dentro de mí. Sé que puede llegar el momento y puedo no estar preparado para hacer 3 horas. Pero también sé que si no preparo el maratón con ese objetivo en mente, seguro que si existe alguna posibilidad de hacerlo, esta se disipará. Para algunos, competir consiste en sufrir constantemente el esfuerzo de batirse contra su mejor “yo”.

Masterclass con José Carlos Hernández, maratoniano Olímpico en Londres 2012

Masterclass con José Carlos Hernández, maratoniano Olímpico en Londres 2012

A las 12 tenemos una masterclass con José Carlos Hernández, nuestro maratoniano olímpico en Londres (oriundo de Lanzarote). Nos cuenta toda su experiencia como atleta, y sus progresos contando con pocos recursos económicos para aterrizar en unos JJ.OO. Trabas como esta han moldeado el talante humilde y de luchador incansable de este corredor, que haciendo poco ruido se ha colado por méritos propios en lo más alto de la competición atlética. Y es que el viento de la isla tiene algo que empuja a sus gentes y a todos los visitantes a ilusionarse con el deporte, y en el caso de José Carlos, a llevarle a codearse con los mejores del mundo.

Es muy interesante oír directamente de él todas sus vivencias. Le hacemos varias preguntas que solventan las dudas de todos los que les escuchamos boquiabiertos. Me gusta saber que es preferible correr varios segundos más rápido por kilómetro en grupo, que hacerlo sólo. Aunque es cierto que en un objetivo de 3 horas la soledad parece que no va a ser un problema, porque habrá multitud de atletas con un mismo reto.

Hablamos mucho de nutrición, antes, durante y después de la prueba. De la importancia de beber durante los avituallamientos e intentar mantener los niveles de glucosa durante la carrera, haciendo uso de geles o bebidas en los puestos fijados por la organización, siempre acompañándolos con agua.

Aunque lo más importante de todo, además del entrenamiento, es que tenemos que ser conscientes del ritmo que habremos de mantener en la carrera. Nos cuenta que tenemos que ser capaces de llegar con ganas de hablar al kilómetro 30 (seré un genio si consigo pronunciar alguna palabra en el km 31). Habrá que echarse a temblar si al paso de la media maratón ya estamos sufriendo, porque será señal de que nos hemos pasado de rosca.

Por la tarde José Castilla nos da otra clase magistral sobre el maratón de cara a nuestra preparación de Frankfurt. Lo peor está por venir: el caluroso mes de agosto en Barcelona, en mi caso a caballo con Andalucía, donde las temperaturas suben aún más. Va a ser duro, eso nadie lo duda, pero nosotros hemos elegido este camino, y sabemos que una preparación perfecta conlleva no fallar en ningún entrenamiento. Incluso así, son demasiados factores por controlar, y como dice José Carlos Hernández, el día de la competición todo resta y nunca lo haremos cien por cien perfecto.

Al día siguiente tenemos series de 2.000, pero el fuerte viento y el desgaste físico que acarreamos, nos trae un entreno diferente (que no mucho menos duro). Vamos a trabajar el lactato y hacemos series cortas de subidas dentro de un tramo de 270 metros, en total 10 series que nos llevan 26 minutos sin parar, más calentamiento y descalentamiento. Me he pegado a José como una lapa y al acabar me tambaleo una vez más como un paso de Semana Santa. La gente en el paseo debe estar “flipando” (Señoras, no sacar los niños a la calle!!).

Estamos acompañados por nada menos que tres runners escritores llegados de Las Palmas: Gonzalo Quintana (http://sosakurunner.blogspot.com.es/), Pancho (http://corriendotanpancho.blogspot.com.es/) y José, director de cine y novelista en potencia. Esta visita nos demuestra una vez más que lo importante es disfrutar corriendo, y para algunas personas también difundir ideas y experiencias, y después compartirlas con otros creadores. Les deseo a cada uno de ellos mucha suerte en sus andaduras atléticas y literarias, y no cabe duda de que a partir de este momento nos mantendremos en contacto. Lo mejor de crear es que nada permanece y todo es objeto de avance y desarrollo. Nunca dejamos de aprender, y al interaccionar con personas con las mismas inquietudes que tú, se revolucionan las ganas de evolucionar, contar, correr y soñar.

No queremos irnos de Lanzarote sin visitar el Parque Nacional de Timanfaya. Una imagen vale más que mil palabras…

Parque Nacional del Timanfaya

Parque Nacional del Timanfaya

Visita al Timanfaya

Visita al Timanfaya

Tras comer en Playa Blanca, visitamos los Hervideros, donde viento y mar confluyen en la caída de las rocas que persiguen tocar el agua. Como nosotros, ellas también quieren lanzarse al vacío para conseguir traspasar este reto en que consiste el primer pensamiento al despertar, y el inicio de nuestros sueños al dormir.
Los Hervideros - Lanzarote

Los Hervideros – Lanzarote

No diré que fue corto, sino intenso. No tuve la sensación de que efímero significara paso espontáneo, sino brecha en el camino para olvidarse de todo aquello que nos retrasa en nuestro avance. Este viaje nos enseña que somos guerreros. Nada ni nadie puede frenarnos, ni siquiera nuestro propio enemigo, que somos nosotros mismos, puede hacernos perder un minuto de tiempo. Esta crónica se nutre de maravillosos momentos con todos vosotros. La lectura positiva de este Stage es que somos conscientes de que dureza no implica imposibilidad, y que el sufrimiento conlleva victorias personales. Por eso y mucho más, quiero dedicaros a todos vosotros, compañeros de zancadas, estas palabras que siguen el vuelo del viento, y que al tiempo nos ha devuelto a Barcelona. Feliz mes de agosto. Vamos a demostrar de lo que somos capaces… BMW Frankfurt Marathon 2013…

Francis Campos Jareño

8 comentarios

8 pensamientos en “Stage en LANZAROTE

  1. Carlos Escriche

    Eres el mejor.. Animo y mucha fuerza!!

    • Francis Campos

      Gracias primo. Tu sí que eres el mejor! Espero que nos veamos pronto. Besos

  2. Jordi Rodríguez

    Nunca digas nunca. Recuerda que tambien existe un tu puedes que te alienta a lograr tus objetivos.
    De aquella fiesta habían pocas personas con cara realmente de desear luchar por conseguir su sueño, por que hasta ese instante no lo habían considerado suyo. Tú reflejabas en tu rostro una ilusión que me sonaba familiar. Espero que sea una experiencia única e inolvidable. Te lo mereces. Un abrazo

  3. El papa

    Ya me explicas lo del flectoming, colchón flec o qué?

  4. El papa y la mama

    Verdaderamente son unas vacaciones especiales que aunan trabajo y placer en un paraje único.
    Todo saldrá bien. Por falta de trabajo y esfuerzo sabemos que no será.

  5. el papa

    Hola chaval:
    Veo que la cosa se va endureciendo.
    Esto no es un juego de azar y tu lo sabes. Por eso la recompensa se saborea mucho más y la resaca de satisfacción es eterna. ¡Vamos palante¡

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